La hoja de 7 columnas que sustituye tu memoria y el scroll infinito de WhatsApp.
Ahora mismo, la información de tus clientas está repartida entre cientos de conversaciones: qué color usaste, si tuvo alguna reacción, cuándo le toca el retoque. Eso te cuesta tiempo buscando, ingresos por no saber a quién avisar, y el trato personal que te diferencia de una cadena.
Y si mañana pierdes el móvil o se te llena la memoria, todo eso desaparece con él.
Abre Google Sheets y crea una hoja con estas columnas. No añadas más al principio: si tiene veinte, no la vas a rellenar.
| Columna | Para qué sirve |
|---|---|
| Nombre | Identificación |
| Teléfono | Para escribirle sin buscar en el chat |
| Tratamiento | Qué le hiciste |
| Fecha | Cuándo |
| Detalles técnicos | Color, técnica, producto, tiempo |
| Notas | Alergias, sensibilidad, preferencias, si vino recomendada |
| Próxima cita recomendada | La fecha aproximada en la que le toca volver |
| Estado | Activa / Inactiva |
El campo que más rentabilidad da es "Próxima cita recomendada". Es el que convierte una lista muerta en tu agenda de la semana que viene.
La regla que hace que esto sobreviva: se rellena justo al terminar la cita, con la clienta saliendo por la puerta. Dos minutos.
Si lo dejas para "el domingo que me pongo al día", en tres semanas tendrás la hoja abandonada. Ten la hoja anclada en la pantalla de inicio del móvil para abrirla en un toque.
No intentes volcar dos años de clientas en una tarde. Añade a cada clienta nueva desde hoy, suma a las antiguas cuando te escriban o vengan, y dedica 15 minutos a la semana a añadir a las de los últimos 6 meses desde tus chats. En dos meses tendrás el grueso de tu cartera.
Cada lunes, 10 minutos: ordena la hoja por "Próxima cita recomendada", mira quién entra en las próximas dos semanas, y escríbeles el mensaje de "te toca" (Guía 5). Este paso es el que transforma la hoja de un archivo muerto en la herramienta que te llena la agenda.
Estás guardando datos personales, y a veces datos de salud (alergias, reacciones). Mínimos que debes cumplir: guarda solo lo que necesitas, que el acceso sea solo tuyo, informa a la clienta de que guardas sus datos y de que puede pedirte que los borres, y si te lo pide, bórralos.
Si guardas fotos de resultados, consúltalo con un asesor: esto resume el criterio general, no sustituye asesoramiento legal.
Cada dato lo escribes tú, el cruce de quién debe volver lo haces mirando fechas, y la hoja no está conectada con tus conversaciones: si una clienta te escribe, la hoja no se entera.
Si prefieres que el historial se guarde solo desde las propias conversaciones, y que te avise sin que tengas que mirar ninguna hoja, escríbenos.